1. Hablar con términos súper scouts

Si uno es nuevo, quizá desconozca palabras muy habituales en nuestro vocabulario como rama, patrulla, tropa…

Nosotros las tenemos muy interiorizadas, pero alguien nuevo en el escultismo no tiene porque conocerlas.

Idlas introduciendo poco a poco.

2. Pensar que se integrará en el grupo él solo

Hay gente con más facilidad que otra para introducirse en nuevos grupos.

Empecemos por presentarnos todos y estemos atentos a sus necesidades

3. No darle la pañoleta o la camisa

“¿Quieres la pañoleta? Tienes que subir al Mulhacén de rodillas y cocinar unos spaghetti en su cumbre. Así demostrarás que eres un intrépido scout que se merece su pañoleta”.

Hombre pues… no es plan.

Primero le explicamos qué es la pañoleta, cómo es, por qué es así… y se la acabamos dando.

Es una seña de identidad que lo vinculará más al grupo.

4. Pasar olímpicamente de los padres

Probablemente, los padres también serán novatos en esto del escultismo.

Si prestamos atención al chaval, también tenemos que tener en cuenta cómo lo viven los padres.

Para ellos puede ser extraño dejar que su hijo se vaya de campas 15 días, entender las dinámicas y el método pedagógico…

5. Hacer caso omiso de los primeros despistes haciendo la mochila

“¿Que no tienes frontal? Ah, tú mismo… ya dirás cómo te las arreglas para ir al baño en plena noche…”.

No es una respuesta muy simpática.

Un nuevo scout no tiene el bagaje que tenemos nosotros haciendo la mochila.

Ni tiene en cuenta los imprevistos y las posibles situaciones en las que se puede encontrar.

Seamos comprensibles y prestemos nuestra ayuda siempre que podamos.

¡Ah! Y animemos al resto de rama a ayudarle.

6. Hacer divisiones entre “antiguos” y “nuevos”

Es feo e inoperativo.

La experiencia de los antiguos puede ayudar a los nuevos.

Y la motivación por hacer algo nuevo de los nuevos puede contagiar a los antiguos.

7. Desatender su adaptación a las instalaciones de campamentos

Que nuestro comedor sean unos cuantos troncos bien puestos, el baño un agujero en el suelo o la ducha un pedazo garrafón agujereado para que pase el agua… no es algo normal para muchos.

Seamos comprensibles e intentemos hacerle ver que nada de esto es un problema.

8. Dar más importancia a las teoría que a los juegos

Está genial que descubra el escultismo aprendiendo la ley, el método…

Pero ¡ojo!, hay muchas maneras de conocerlo y, a veces, las dinámicas y los juegos son mucho más efectivos.

No le colapsemos con mucha teoría de buenas a primeras.

9. Olvidar pedirle su opinión

Que sea novato no quiere decir que no tenga criterio.

Su inexperiencia no es un motivo para prescindir de sus opiniones.

Tengamos en cuenta su voz.

10. Preguntarle cómo se siente dos semanas más tarde

Seguro que ya el primer día tendrá primeras impresiones.

Interesémonos por ellas, por saber cómo se ha sentido, qué piensa, si le ha gustado…

Así sabremos qué tener en cuenta el próximo día.

Vía Scouts et Guides de France y foto