¿Qué haces para que tu consumo sea responsable y solidario?

¿Qué puedes cambiar en tu rutina diaria?

Te proponemos diez iniciativas para que te conviertas en una consumidora ejemplar.

1. Compra lo que necesitas, ¡no consumas con los ojos!

Adquiere únicamente aquello que te resulte útil y que vayas a utilizar.

Cuando vayas a una tienda y veas algo que te guste, pregúntate  “¿esto lo voy a usar? Así evitarás gastos innecesarios.

2. Infórmate sobre el origen de los productos, tanto si es ropa, objetos o comida.

Para no tener dudas, compra en tiendas de Comercio Justo.

Mira las etiquetas de los productos y fíjate con qué materiales están hechos o de dónde viene la comida.

Además, piensa que si compras en tiendas de barrio y productos que se han cultivado o producido en lugares cercanos, su desplazamiento habrá sido menor y, por lo tanto, la contaminación se habrá reducido.

Es importante que, al comprar, no solo pienses en el producto.

Con tu compra, ayudas al productor y al vendedor.

Así que aléjate de centros comerciales y ayuda al pequeño comercio.

Además, ¡iniciativas sociales como cashmob pueden hacer tu compra divertida y responsable!

3. No te dejes llevar por modas ni por la publicidad.

Sé crítico con los mensajes que lanzan los anuncios.

4. Preocúpate por el medio ambiente.

Sé consciente del despilfarro que conlleva las compras y el consumo y de que una producción masiva degrada el medio ambiente.

Piensa que ir de compras no es ocio o entretenimiento y que esta actividad lleva aparejada la producción de una gran cantidad de basura, como plásticos o cartón.

5. Comparte lo que puedas compartir.

Tienes varias opciones para intercambiar productos: trueque y bancos de tiempo.

O en el caso de viajes, ¡comparte coche con tus amigos/as y disfruta de un viaje divertido y responsable!

6. No desperdicies alimentos.

Esto lo puedes evitar, por ejemplo, fijándote en la fecha de caducidad, comprando los alimentos que necesites y limitando su número.

Así, si compras fruta a granel, eliges lo que necesitas, algo que no ocurre con los productos envasados. También puedes aprovechar las sobras de otros platos y preparar recetas ricas y caseras.

¡Aprovechando comida ganamos todos!

7. ¡Recicla! Compra productos que vengan en envases reciclables.

8. ¡No te quedes callado ante lo que no te gusta!

Como consumidoro, no sólo tienes el derecho a comprar, sino también a denunciar aquello que no te gusta.

Si conoces marcas que usan productos químicos dañinos en la ropa o que tienen sus fábricas en países donde los trabajadores están explotados y en condiciones injustas, comunícalo.

¡Ahora las redes sociales permiten hacerlo para que otras personas conozcan estas realidades!

9. Lee, ve películas y ves al teatro, pero no te dejes llevar por modas o tendencias que no conducen a nada.

Si te tomas la cultura en serio, descubre lecturas que realmente te aporten un mensaje o una buena historia.

Rechaza todas aquellas publicaciones o películas con mensajes discriminatorios.

10. No te conformes con cualquier información.

Hay programas que son claros ejemplos de consumismo televisivo.

A la hora de informarte, elige canales fiables y conocedores de la situación que te interesa.

Hoy en día vivimos en un mundo donde el flujo de información es constante, así que opta por medios donde informan sobre realidades sociales y priman el interés general sobre el interés del propio medio.

¡Y no te olvides de compartir la información que creas que deba conocerse!

Vía Canal Solidario