Este mapa muestra las zonas del planeta en las que el hambre y la desnutrición infantil son más acentuadas.

Podéis ver una clara desproporción entre el hemisferio norte y el sur.

Pero, últimamente, las cifras respecto a los niveles de pobreza son alarmantes, y es que si miramos a nuestro alrededor más próximo, nos damos cuenta que este problema ya no nos queda tan lejos físicamente.

A pesar de avances importantes realizados en la erradicación de la pobreza, quedan muchas cosas por hacer.

La extrema pobreza perpetúa un círculo de violencia y discriminación que amenaza los derechos humanos, especialmente de los más vulnerables.

Destruye la vida y el espíritu de las personas, mata a más niños, jóvenes y adultos que cualquier guerra. Increíble, ¿no?

Cada día, las personas que viven en la extrema pobreza deben luchar por conseguir alimentos, vivienda y acceso a los servicios esenciales.

Soportan condiciones de trabajo peligrosas y viven en circunstancias precarias e inseguras.

Hoy es el Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, así se aprobó en la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1993.

Un buen día para reconocer los esfuerzos y la lucha de las personas que viven en la pobreza y para darles la oportunidad de hablar de sus preocupaciones.

Con el tema «Poner fin a la violencia de la pobreza extrema: promoción del empoderamiento y consolidación de la paz» tenemos que concienciar al mundo sobre la necesidad de erradicar la pobreza y la indigencia en todos los países.

Pero recordad que de nada sirve ser conscientes hoy y olvidarnos mañana.

¡ Actuemos cada día!

Vía Naciones Unidas y UIMP 2.0