“Queridos amigos:

Mi vida ha sido intensamente feliz, no sólo en mi propio círculo hogareño, sino también en el mundo fuera de él.

Me gustaría, antes de que me vaya, decir cuán agradecido estoy a cientos -si no miles- por las atenciones que han tenido conmigo.

Esta buena voluntad no ha estado limitada solamente a mis compatriotas, ya que hombres de otras nacionalidades me han brindado su amistad de la misma forma.

Esto se debe, no a algo que yo haya hecho por ellos, ya que en muchos casos ellos han sido totalmente extraños a mí; sino que ha sido la expresión, por su parte, de la bondad de sus caracteres.

Esto ha ayudado mucho para hacer que mi vida haya sido tan dichosa, y por esa razón espero que este mismo espíritu de bondad sea inculcado y desarrollado aún más en la próxima generación, para que más vidas sean más felices, y a la práctica, no sólo el precepto, del ideal cristiano de paz y buena voluntad entre los hombres, llegue a generalizarse.

Viendo hacia atrás una existencia de más de ochenta años, me doy cuenta de lo corta que es la vida y de lo poco que valen la ira y la lucha política.

La cosa más importante es empeñarse y poner un poco de felicidad en la vida de los otros.

Sinceramente vuestro,

Sir Lord Robert Baden-Powell of Gilwell”

Recordad que también podéis leer la última carta dirigida a los responsables, a su esposa Lady Olave y al mundo scout.

Foto vía OMMS