Cada año al terminar el primer trimestre hacemos una de las actividades fuertes del año: la acampada de Navidad.

Este año no podía ser menos, así que el jueves 27 de diciembre cargamos nuestras mochilas y nos dispusimos a pasar cuatro días en la villa ferrolana de Narón alojados en la parroquia de San José Obrero.

En esta acampada de Navidad hubo de todo: hicimos manualidades navideñas donde exprimimos nuestra creatividad, nos aventuramos a meternos en la cocina para preparar unas abundantes y ricas croquetas y perfeccionamos nuestras habilidades con las técnicas con talleres de construcciones que hicimos por unidades.

Además de eso, los lobecos y los rangers hicimos un rastreo hasta Ferrol descubriendo muchas cosas sobre esta ciudad y para coronar la salida visitamos el famoso Belén animado de Ferrol que cada año atrae a numerosos visitantes.

Los rutas, por su parte, se desprazaron hasta el monasterio del Couto que está en proceso de restauración y ayudaron en las tareas de limpieza que se están realizando en él, trabajando duro en esta acción de servicio.

Las noches también dieron mucho de si.

La primera la dedicamos a afinar nuestros sentidos en un juego de Stalking, y en la segunda dejamos volar nuestra imaginación preparando actuaciones de lo más variopintas para participar, por unidades, en el concurso navideño de “Villavisión”.

La tercera de las noches fue una de las más especiales.

Precedida por una tarde de asambleas y consejos, la noche del sábado la dedicamos a la ceremonia de las promesas, donde dos lobecos y dos rangers del grupo dieron uno de los pasos más importantes de su vida scout.

Y como no, ¡dimos la bienvenida a los nuevos con una fiesta!

Una dinámica del amigo invisible, la eucaristía y la sesión de limpieza y recogida pusieron fin, el domingo, a la acampada de Navidad.

Esa tarde regresamos a casa cansados pero contentos, ¡con la intención de recargar las pilas para comenzar el segundo trimestre con toda la energía posible!

Vía Grupo Scout Ronsel