el legado de Baden Powell Día del Fundador 2021

El legado de Baden Powell, va más allá de un modelo de aprendizaje. Nos permite enriquecer los valores más relevantes de la convivencia ciudadana: el servicio al prójimo, la tolerancia, el respeto, la responsabilidad y la búsqueda del camino a la paz.

El 22 de febrero es, para todas las y los scouts del mundo, el Día del Fundador. En esa fecha nacieron tanto Baden Powell como su esposa Olave, ambos impulsores del movimiento scout y del movimiento guía respectivamente. Más de 50 millones de personas celebran esta fecha de una forma especial. Un día para aprender y comprender mejor el escultismo, además de meditar juntos sobre el significado de la Ley y la Promesa Scout como sus ejes centrales.

Dejar el mundo en mejores condiciones de cómo lo encontramos

En el día de la efeméride es una buena ocasión para reflexionar sobre nuestro paso por el movimiento scout, para renovar la Promesa y el compromiso que tenemos para “dejar el mundo en mejores condiciones de cómo lo encontramos”. Un planeta más sostenible, más solidario, más igualitario y, sobre todo, en paz.

En estos retos trabajó Baden Powell, a quien debemos agradecer la existencia de un método scout que “contribuiría en gran medida a abolir las diferencias de clases sociales y a reemplazar el temor por el amor, la incomprensión por la simpatía, la guerra por la paz”. Deseos y objetivos que une a todos los escultistas del mundo.

“Aquellos que son capaces de poner un rayo de sol en las vidas de otros no pueden dejar de ser felices. Si lográis hacer felices a los demás, seréis felices también vosotros”, Baden Powell.

En los libros y escritos de Baden Powell también aparece la importancia de la felicidad y la posibilidad de hacer felices a los demás. Por eso, hoy te proponemos que dediques el Día del Fundador a trabajar por la paz, a tratar de ser más feliz y hacer feliz a los demás sin esperar nada a cambio.

La felicidad es una emoción que se produce cuando alcanzamos una meta deseada. Por ello, es necesario cultivarla. No hay que ir en su busca, pues no existe un lugar donde hacerlo.

Un método para alcanzarla es contar con una brújula que nos oriente. El voluntariado es esa manecilla que señala el camino, ya que -como indicaba Baden Powell- hacer felices a los demás repercutirá en nuestra propia felicidad.

“La felicidad depende de nosotros mismos”, Aristóteles.

La mayoría de los voluntarios del movimiento scout tienen bien orientada su brújula hacia la felicidad, ya que diariamente trabajan para hacer felices a los demás con su dedicación y su generosidad. Incluso podríamos atrevernos a decir que la moneda de cambio en el movimiento scouts es de las más cotizadas, ya que el pago que se hace entre los miembros de la organización es la “felicidad”.

Seguro que si eres o has sido educador scout, tuviste y tienes miles de oportunidades de ser feliz. La felicidad que vemos representada en la sonrisa de ese lobato cuando hace la Promesa scout, del ranger cuando regresa de un raid, en la cara de las madres y padres de cocina de un campamento mientras hacen una tarta para celebrar un cumpleaños o, simplemente, cuando ese pionero te sonríe al llegar a la cima de la montaña.

En Scouts MSC somos ricos en felicidad y repartimos esa riqueza entre los más de 50 millones de personas que buscan en el escultismo una oportunidad para ser felices y hacer felices a otros.

Nominación al Nobel de la Paz

En días pasados, hemos recibido una gran noticia: el escultismo mundial ha sido nominado al Premio Nobel de la Paz y eso nos recuerda que Baden Powell fue nominado nada menos que veintiuna veces en cinco años distintos (1928, 1933, 1937, 1938 y 1939).

En palabras de una de las delegaciones que le proponían: “especialmente en los últimos años, Sir Robert Baden-Powell ha usado su gran influencia para cimentar la amistad entre los muchachos de diferentes naciones y facilitar los medios para su libre intercambio, de modo que conlleve el entendimiento, el respeto y finalmente la oportunidad de grabar en la mente adolescente el ideal de una paz mundial duradera”.