El pasado 25 de febrero de 2017, la Escuela de la Federación de Scouts Católicos de Castilla la Mancha celebró su II Encuentro Gilwell,  en la ermita de Campo de Criptana de Ciudad Real.

En este Encuentro, los scouts de Castilla la Mancha reconocen la formación de sus monitores que han recibido los cursos de Director, otorgándoles los tizones y la pañoleta Gilwell. De esta manera,  se convierten en miembros del Grupo Gilwell, cuyo objetivo es contribuir a seguir ayudando a futuras generaciones así como dar formación cuando fuese necesario, según el espíritu y entusiasmo que Baden-Powell inició la formación de dirigentes scouts en 1911.

La Escuela de Scouts Católicos de Castilla la Mancha reunió a un total de 16 personas, quienes habían recibido formación avanzada en los últimos años así como miembrosya pertenecientes al Grupo Gilwell. Aunque, por diferentes compromisos, no pudieron asistir todos, los allí presentes disfrutaron de una serie de actividades que dieron rienda suelta a recordar el origen de las insignias de madera, a la improvisación, a conocerse y debatir. En definitiva, hacer del encuentro una reunión de antiguos amigos y la entrada de otros nuevos. Contaron con el apoyo de Mario Díaz (ex vicepresidente de la WOSM) que, aunque finalmente no pudo asistir, los animó y felicitó por tal evento.

Durante el ocaso, celebraron el acto de bienvenida de los nuevos integrantes en una pequeña ceremonia, donde, en presencia del Señor, adquirieron un compromiso más en su vida al recibir la pañoleta y tizones, símbolos de esa promesa.

Y tal y cómo ellos dicen:

Esperamos volver a realizar este encuentro con la esperanza de que nueva gente se una a tan emblemático Grupo y que juntos continuemos con la labor de dejar el mundo un poquito mejor que como lo hemos encontrado.