Para un cristiano, la vida es un continuo peregrinar, un camino por el que vamos discurriendo con las aventuras de cada día.

También los scouts podemos aprovechar esta Ruta para ‘cargar las pilas’ de nuestra fe.

Por eso, vivir la alegría del que está en camino para encontrarse con Jesús es uno de nuestros objetivos. “Estad siempre alegres en el señor; os lo repito: estad alegres”, nos exhorta san Pablo (Flp 4, 4-5). Y un scout sonríe y canta ante las dificultades.

Estos días disfrutaremos de la alegría y renovaremos nuestra fe tras el verano.

Un actividad como esta tiene un gran componente natural. Caminaremo svarios kilómetros por la llamada Ruta de Isabel la Católica, no sesforzaremos y compartiremos el “gran juego” del escultismo.

Además, nos esperan talleres scouts muy interesantes para todas las edades las tardes del día 6 y del día 8 para poner la día nuestras técnicas escultistas. Si quieres conocer parajes nuevos que te hagan sentirte más scout, ven con tu grupo a la Ruta.

La Ruta es una oportunidad para conocer a niños y jóvenes de otros grupos scouts de dentro y fuera de Extremadura, y saber que no estamos solos en la gran aventura del escultismo.

Cada Grupo tiene su estilo, sus colores propios, sus tradiciones locales y estos cuatro días vamos a sentirnos más scouts, porque “el scout es amigo de todos y hermano de cualquier otro scout”. La fraternidad scout va a tener en septiembre una nueva actividad.

No llegamos a Guadalupe para quedarnos de brazos cruzados. Una vez allí, atenderemos el puesto de peregrinos y, con nuestro estilo scout,ayudaremos en el servicio que nos encomiende la comunidad franciscana del Monasterio. Atención al peregrino, información, orden, primeros auxilios, animación… van a ser nuestras tareas durante esos días en Guadalupe.

Y con tiempo suficiente para realizar también otras actividades scouts. Si quieres remangarte tu camisa scout, es tu oportunidad.

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