Para muchos intelectuales Arist贸teles es el punto de referencia de la 茅tica y tienen raz贸n.

Otros hemos tenido la suerte de beber de fuentes menos elaboradas pero m谩s pr贸ximas e impactantes.

Y son experiencias dignas de compartir.

Mis padres no pasaron por ninguna universidad pero aprendieron muy bien, de la fuente de la vida, lo que es vivir una buena vida.

No hacer nada de lo que puedas avergonzarte.

Poder mostrar, con orgullo, aquello que has hecho.

Hacer bien lo que hay que hacer.

Tener en cuenta no solo lo que haces sino c贸mo lo haces.

Decidir analizando el impacto de lo que vas a hacer.

Dar a cada uno lo que en justicia le corresponde.

Tratar a los dem谩s como nos gustar铆a que nos trataran

Ser ejemplo y referente para otras personas.

De eso va el tener una buena vida. Y eso es lo que me transmitieron.

En mi pueblo pocas compra-ventas llegaban a formalizarse por escrito.

Bastaba un apret贸n de manos para saber que la palabra dada iba a ser respetada; que la palabra 鈥渋ba a misa鈥.

Cuando se dec铆a de alguien que era 鈥渦n hombre de palabra鈥 pod铆as tener la certeza de que en esa persona pod铆as depositar tus expectativas; que no te iba a defraudar.

Y 隆qu茅 gran respeto inspiraba!

Hoy, al cumplir 58 a帽os, vuelvo a mis ra铆ces. A mis padres, que alentaron en m铆 la pasi贸n por ser un hombre de palabra; por trabajar en aquello en lo que creo; y que me dieron la convicci贸n de que con esfuerzo, entrega y compromiso lo que parece imposible se puede llegar a hacer posible.

Alejandro C贸rdoba v铆a Periodista Digital