Hemos visto tiendas plantadas encima de una balsa.

Sacos de dormir que se cuelgan en los árboles.

Y, ahora, tiendas aspirantes a convertirse en rascacielos.

Ventajas hay varias.

No se inundan en días de lluvia, las hormigas no te hacen cosquillas cuando campan libremente por tu cuerpo, tienes unas vistas sensacionales, las botas con fragancia “Eau de campamentos” quedan lejos, ideales para enviar mensajes multitudinarios…

¿Qué más ventajas encontráis?

¿Algún valiente se atreve a construir una estructura así en la próxima salida con los scouts?

Vía I love Scouts