No te resultará difícil regresar al campamento en el que estabas hace apenas unas semanas, todavía es reciente.

Recuerdas perfectamente la temperatura, el olor, donde estaban plantadas las tiendas, donde comíais, qué espacio teníais reservado para los juegos, el sitio ideal para relajarse antes de acostarse…

Ya estás allí, ¿no?

Ahora, deja que planteemos unas situaciones de un hipotético campamento; varias situaciones con varias posibles elecciones.

Juega con nosotros.

1. Desayunar, comer, merendar, cenar… grandes momentos porque estamos todos juntos y tranquilos.

¿Qué tal es el menú?

Desayunamos siempre pan con nocilla, el arroz a la cubana es el plato estrella y ya llevamos cuatro comidas así, en lugar de ensaladas nos hartamos a patatas de bolsa (que no hay que preparar nada, sólo abrir la bolsa), la verdura hace siglos que ni la olemos y las galletas con quesitos las comemos a todas horas (para merendar, cuando asaltamos intendencia…).

¿Qué piensas?

  1. ¿Quién fue el genio que preparó el menú? ¡Me encanta!
  2. Me agobia, regresaré hecho un tonelete, no pasaré por la puerta, tendré que hacer un montón de ejercicio para quemar todos estos millones de calorías que estoy ingiriendo.
  3. Mientras tenga un plato en cada comida, ya me va bien.
  4. ¿Cuál es el problema? No entiendo de dietas…
  5. Pues me preocupa que no sea equilibrada, la verdad, estamos en edad de crecimiento y haciendo mucha actividad física, deberíamos tener un poco más de cuidado con lo que comemos.
2. ¡Hora de ir de excursión!

Los respon se enrollan y nos dejan elegir entre varias opciones (vale, no suele pasar, ¿pero no estamos hablando de unos hipotéticos campamentos?).

Subir una cima de casi 3.000m; ir al pueblo más cercano para bañarnos a la piscina (o tumbarnos al sol); vamos a ver unas cascadas a 20km de distancia (+ los 5km adicionales porque siempre acabamos dando más vuelta); un paseo de una horita, que hace mucho calor; preparamos mochilas y hacemos una ruta de unos tres días.

Tu opción favorita es…

  1. ¿No existe la opción de quedarse? ¡Os espero con la cena preparada!
  2. Preparamos mochilas y hacemos ruta de tres días, vamos a ver las cascadas, subimos a la cima y antes de regresar paramos al pueblo para ir a la piscina: ¡Motivetis!
  3. Lo que diga la mayoría.
  4. Elijo lo más fácil y que canse menos.
3. Últimamente han habido tensiones en el grupo…

Hay algunos que sólo aprovechan los ratos libres para juguetear con el móvil.

Incluso durante actividades y reuniones, sacan el móvil de escondidas.

¿Cómo te sientes?

  1. Me parece una falta de respeto total, tenemos que convocar una reunión para hablar del tema.
  2. Ehem… bueno… me identifico con eso de sacar el móvil de escondidas.
  3. Recientemente me han tenido que poner gafas por culpa del móvil y otras pantallas.
  4. Tengo un “troncomóvil”: no hace fotos, no tiene internet, por no tener no tiene ni cobertura… ¿para qué usarlo?
  5. ¡Los campamentos son para desconectar!
  6. Siendo consciente de mi adicción al móvil, lo dejé expresamente en casa para que no pasara esto.
  7. Por un perro que maté, mataperros me llamaron, ¡exagerados! Sólo he sacado el móvil un momento y era para consultar una cosa de nada…
4. Y las tensiones no sólo han salido por el tema del móvil, el tabaco está empezando a ser un problema grave.

Antes sólo eran dos los que fumaban y tan sólo un pitillo de vez en cuando.

Pero ahora ya no son dos, sino seis o siete; y no es un pitillo de vez en cuando, sino que nos piden parar cinco minutos una actividad para fumarse un cigarro.

¿Qué te genera esta situación?

  1. Me provoca rabia: van de guays, el suelo de la cocina está lleno de colillas porque fuman mientras vigilan el fuego y no entiendo cómo no pueden esperar a acabar una actividad para fumar. ¡Provocarán un incendio!
  2. Por fumar de vez en cuando no pasa nada, ¡no llego ni un paquete a la semana!
  3. Si no lo controlo un poco me engancharé…
  4. ¡Sht! Mis padres no saben que fumo.
  5. Me da igual que fumen, mientras sean respetuosos con los demás y la naturaleza no veo el problema.

¿Qué puedes decir de estas situaciones? ¿Te has encontrado con alguna de ellas, aunque alguna sea demasiado exagerada?
¿Te apetece pensar un poco más sobre ello? ¿Compartirlo con tus compañeros de rama o tu grupo scout?

Situaciones cotidianas que reflejan problemas (o quizás no llegan a ser problemas) de hoy en día: adicciones, problemas y trastornos alimentarios, obsesión por el deporte o por el sedentarismo…

Con el Programa Agentes de Salud podréis abordar estas cuestiones y otras más de una forma libre y totalmente pensada e ideada por vosotros mismos.

Las inscripciones están abiertas, es gratuito, tendréis toda la ayuda y recursos que necesitéis, automáticamente pasaréis a formar parte de un concurso con novedosos premios… Si has consultado el blog y te has quedado con dudas, escribe un correo aquí: agentesdesalud@scouts.es.

Y ahora, dime:

¿Te atreves a compartir tus respuestas con nosotros?
Deja un comentario en Facebook del tipo “1 – 4 – 3 – 2” y compara tus respuestas con las de otros scouts.
¡Y anima a que participen tus amigos!
Lo pasaréis bien recordando momentos y apostando que Fulanito seguro que elige esta opción y Menganito la otra.

 

Foto vía GS Sayela