Las estadísticas indican que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua a diario, sin embargo, la mayor parte del agua que ‘bebemos’ está incorporada en los alimentos que consumimos: producir 1 kilo de carne de vacuno, por ejemplo, consume 15.000 litros de agua, y 1 kilo de trigo se ‘bebe’ 1.500 litros.

Cuando mil millones de personas en el mundo ya viven en condiciones de hambre crónica y los recursos hídricos sufren presiones, no se puede hacer como si el problema estuviera ‘en otra parte’. Afrontar el crecimiento de la población y garantizar el acceso a alimentos nutritivos para todos exige una serie de medidas a las que todos podemos contribuir con lo siguiente:

  • consumir productos que hagan un uso menos intensivo de agua
  • reducir el escandaloso desperdicio de alimentos; nunca se consume el 30% de los alimentos producidos en todo el mundo y el agua utilizada para producirlos se pierde definitivamente
  • producir más alimentos, de mejor calidad, con menos agua
  • llevar una alimentación saludable

En todas las etapas de la cadena de suministro, desde los productores hasta los consumidores, es posible tomar medidas para ahorrar agua y asegurar que haya alimentos para todos.

¿Y tu?

¿Sabes cuánta agua consumes realmente todos los días?

¿Cómo puedes modificar tu alimentación y reducir tu impacto hídrico?

Participa en la campaña del Día Mundial del Agua 2012, “El agua y la seguridad alimentaria” e infórmate más: http://www.unwater.org/worldwaterday/