La naturaleza cambiante de los conflictos, incluido el uso de los niños en las actividades terroristas, supone la existencia de nuevas amenazas para los niños, y los actores internacionales deben hacer más para responder a esta situación, según el informe de la oficina de la representante especial de la ONU para Niños y Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy.

Los niños son utilizados cada vez más como terroristas suicidas, son reclutados en redes terroristas y son detenidos en relación con estas actividades, declaró Coomaraswamy a la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.

«Los conflictos armados, en la actualidad, muestran a grupos armados pequeños y mal entrenados, se benefician de la proliferación de armas pequeñas, pueden abastecerse y prolongarse en el tiempo a través de la explotación de recursos naturales y motivaciones económicas, y a menudo implican escenarios del crimen organizado transnacional o formas de terrorismo», subraya el comunicado que acompaña el informe.

«Los civiles, especialmente los niños, son cada vez más el objetivo y los que se llevan la carga de las consecuencias», de acuerdo con un comunicado emitido por su oficina. El estudio es un seguimiento al informe que publicó en 1996 la activista y defensora de los derechos de los niños Graça Machel, que se centraba en cómo el conflicto afecta a los menores.

Otras amenazas son los ataques directos contra las escuelas de chicas y las profesoras, declaró Coomaraswamy. «Los actores en el conflicto deben acatar el Derecho Internacional y Humanitario, y deben tomar medidas especiales para proteger a los menores», afirmó. «Y los niños que son detenidos por su implicación en el conflicto no deben ser juzgados por crímenes de guerra, sino que deben asistir a procesos alternativos», sostuvo.

Los gobiernos, las agencias internacionales y los actores no estatales han hecho cierto progreso en los últimos trece años, subrayó la representante de la ONU. Estos son más conscientes de las cuestiones de protección de los niños en conflicto, como el reclutamiento, la violencia sexual y la explotación, el desplazamiento forzado, los asesinatos y la mutilación, la separación de sus familias y el tráfico de menores, según el informe.

Coomaraswamy recordó el marco legal que se ha aprobado para proteger los derechos de los menores, desde el Protocolo Opcional para la implicación de menores en conflictos armados de la Asamblea General de la ONU hasta la Resolución de Naciones Unidas para observar e informar de las violaciones de los niños durante los conflictos armados.

Sin embargo, advirtió de que a pesar de la mejora de los mecanismos y herramientas legales, esto no se traduce en cambios en el terreno.  «Hemos creado marcos internacionales y nacionales para proteger los derechos de los niños, y ahora tenemos que implantarlos», afirmó.

Vía Europa Press