No es la estructura extraña de unos alienígenas.

¡Es una tienda!

Bueno, si lo preferís también le podéis llamar “Casita del árbol” o “hamaca”.

Gracias al ingenio del inglés Alex Shirley-Smith, creador de esta tienda, los terrenos rocosos o llenos de barro dejarán de ser un inconveniente.

Además, tampoco tendréis que preocuparos por el típico nido de hormigas que siempre hay bajo nuestra tienda ni por el vasto repertorio de bichajos que encontramos en el campo.

Los que tengan miedo a las alturas tampoco tienen por qué preocuparse, pues también se puede montar en tierra firme.

Estaría bien tener una, ¿no?

Podéis ver varias fotos en este enlace.

Vía BoredPanda