El objetivo de la aventura es encontrar tesoros escondidos (conocidos como “cachés”) mientras recorremos interesantes caminos.

Dos objetivos en uno.

El caché -o el recorrido que haremos para llegar a él- se encuentra en un lugar especial e interesante.

Interesante por su belleza, por su interés histórico o por la diversión que hallaremos en el camino.

 

¿Cómo podemos ir a por un caché?

Después de poneros de acuerdo con vuestra unidad de que queréis “geocachear”, visitad la página web oficial.

Sólo entrar ya encontraréis un buscador en el que podéis buscar por ciudad, código postal, país…

Cuando le dais al enter, aparecerá una larga lista con todos los cachés escondidos en la zona.

Haced clic en el que os parezca más atractivo (o fácil, si es el primero) y seguid las instrucciones que os indican…

Para detectar el grado de dificultad, os tenéis que fijar en las variables “dificultad”, “terreno” y “tamaño”.

No os desaniméis si no lo encontráis, a menudo es difícil porque están muy escondidos, porque para llegar a ellos tenéis que romperos mucho la cabeza…

Además, recordad que el objetivo no es únicamente encontrar el caché, sino también pasarlo bien mientras lo buscamos.

 

¿Qué hacemos cuando encontramos el caché? 

No esperéis encontrar un maletín con un millón de euros… o sí, quién sabe.

Hay cachés de varios tipos y tamaños y, generalmente, se tratan de objetos de poco valor económico pero cargados de un gran valor sentimental.

De esta forma también aprendemos a dar valor a aquellas cosas aparentemente sin importancia.

¡¿A quién no le encantaría encontrar aquél cromo de la colección del Rey León que os faltaba para completar el álbum?!

Pero, ¡atención!

Sólo os podréis quedar con el caché si lo reemplazáis por otra cosa.

Es decir, “nos quedamos con el cromo y, a cambio, dejamos una brújula”.

 

Una curiosidad: ¿quién esconde los cachés y publica en la web su “mapa”?

Los propios usuarios o “geocachers”.

Así que, además de hacer de exploradores en busca de tesoros escondidos, también podéis asumir el papel del pirata (bueno) que esconde el tesoro.

Seguro que en vuestra ciudad o alrededor hay algún lugar interesante, mágico, atractivo.

¿Por qué no esconder ahí un caché y animar a la gente de todo el mundo a que lo descubran?

 

Los Pioneros del Grupo Scout San Jorge ya lo han intentado.

¡Animaos el resto, os encantará!